Las finanzas sostenibles son aquellas que adoptan un criterio ético e incluyen factores sociales y medioambientales en las decisiones de inversión a largo plazo.

Esta nueva forma de enfocar las finanzas supone un cambio de cultura para el mundo financiero que, poco a poco, se está adaptando para satisfacer las demandas de un público cada vez más concienciado.

Las finanzas sostenibles han llegado para quedarse y cada vez hay más personas, especialmente los ‘millennials’, conscientes de que sus inversiones pueden marcar la diferencia.

Según una encuesta de Morgan Stanley, el 86% de los jóvenes están interesados en las inversiones sostenibles como una forma de generar retorno financiero y de impactar, de forma positiva, en la sociedad y el medio ambiente.

El mercado no para de crecer y goza de buena salud. Según el último estudio de Spainsif, de 2018, los activos de este tipo alcanzaron en España los 185.614 millones de euros, lo que supone un 45% de la cuota de mercado. El crecimiento ha sido considerable si se tiene en cuenta que, en 2009, esta cifra era de 35.710 millones de euros.

¿En qué consisten?

Las finanzas sostenibles se centran en dos factores principales: el medio ambiente y la sociedad. “Las cuestiones medioambientales están relacionadas con la adaptación y mitigación al cambio climático y con el medio ambiente. Las cuestiones sociales están relacionadas con la desigualdad, la inclusión y la inversión en capital humano”, apuntan un tercer factor: “La gobernanza representa un papel clave en la inclusión de estas cuestiones para la toma de decisiones”

¿Cómo invertir en finanzas sostenibles?

Las personas que estén interesadas en invertir bajo criterios de responsabilidad y ética tienen ante sí un buen abanico de opciones: desde los productos tradicionales en la gestión de activos hasta los fondos ISR, los planes de pensiones y los bonos verdes y sociales, entre otros.

En todos los casos se trata de financiar a empresas con criterios éticos, negocios que cuidan el medio ambiente y firmas empresariales con programas solidarios, todas ellas respetuosas con los derechos de los trabajadores o defensoras de la igualdad salarial.